Sitges ha celebrado este viernes, 17 de mayo, el Día Internacional contra la LGTBI-fobia con una serie de actos destinados a reafirmar el compromiso de la ciudad con los derechos del colectivo LGBTIQ+ y a sensibilizar sobre las violencias y discriminaciones que aún sufren estas personas. La alcaldesa de Sitges, Aurora Carbonell, y el regidor de Derechos Civiles, Brandon Jones, junto con otros concejales del Ayuntamiento, diversas entidades y decenas de personas, se reunieron frente al monumento contra la homofobia, ubicado en el Paseo Marítimo a la altura de la Playa de l’Estanyol, para participar en la jornada reivindicativa.
Durante el evento, se leyó el manifiesto institucional y una declaración elaborada por Colors Sitges Link en tres idiomas (catalán, castellano e inglés), seguida de una ofrenda floral en el monumento contra la homofobia.
La alcaldesa Aurora Carbonell destacó la importancia de seguir defendiendo los derechos del colectivo LGTBI para que puedan vivir libres de discriminación y violencia.
«Sitges es una villa acogedora y diversa que trabaja por avanzar hacia la igualdad», afirmó.
Por su parte, el concejal Brandon Jones enfatizó el simbolismo del monumento contra la homofobia, señalando que
«este triángulo nos recuerda que no se debe perseguir ni criminalizar a nadie por ser diferente, ya sea por orientación sexual, identidad de género o religión. Pero este monumento también es un símbolo del Sitges que respeta, acoge y reconoce al colectivo LGTBI por su contribución al Sitges de hoy».
El manifiesto leído por Jones y los representantes del Servicio de Atención Integral LGTBI de Sitges (SAI) resaltó que, aunque en los últimos años se han dado pasos importantes hacia una sociedad más justa y libre de discriminaciones, la LGTBI-fobia sigue presente en muchos ámbitos de la sociedad catalana, afectando especialmente a las personas trans. El texto llamó a políticos, instituciones, entidades y a la sociedad civil a erradicar cualquier forma de discriminación y violencia y a trabajar en su prevención para defender los derechos del colectivo.
Prado García, presidenta de Colors Sitges Link, alertó sobre
«el auge de la extrema derecha y su discurso de odio», que ha ido calando en la sociedad y normalizándose, creando un ambiente cada vez más hostil para las personas LGTBIQ+. «Esto debe parar», subrayó. García también destacó que «en más de un tercio del mundo, ser LGTBI+ es un delito. ¡En ocho países se castiga con la muerte!»
En el acto, la asociación LGTBIQ+ Colors Sitges Link presentó su propia declaración en tres idiomas y lanzó la campaña “Digan lo que digan, la diversidad nos une”. Esta iniciativa refleja 12 insultos que reciben algunas personas del colectivo con el objetivo de condenar el uso de estas expresiones despectivas, reclamar respeto hacia el colectivo y concienciar sobre las discriminaciones que sufren las personas LGBTIQ+.
La jornada incluyó también una caminata reivindicativa desde la plaza del Ayuntamiento hasta el Paseo Marítimo, en el marco de la conmemoración del Día Internacional contra la LGTBI-fobia. El evento central coincidió con el 17 de mayo, fecha en la que se recuerda que en 1990 la Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales.
Sitges, una vez más, demuestra su compromiso con la igualdad y el respeto, reafirmándose como un lugar que valora la diversidad y lucha contra la discriminación en todas sus formas.

