Los propietarios de zonas arboladas privadas también deben evitar esta plaga
El Ayuntamiento de Sitges está culminando, durante los meses de enero y febrero, la segunda fase del tratamiento contra la procesionaria en el arbolado público. En estas semanas, los trabajos se han realizado en árboles pequeños y en zonas boscosas de parques públicos, como el parc dels Garrofers o los Jardins de Terramar.
En estos espacios, el tratamiento consiste en rociar la oruga mediante un cañón que proyecta agua mezclada con un insecticida específico para eliminar la procesionaria. Esta operación se ha llevado a cabo a lo largo del mes de enero, ya que es fundamental actuar en el momento en que aparece la oruga.
Por el contrario, durante los meses de noviembre y diciembre se trabajó de forma preventiva en árboles de gran tamaño (como los de l’Avinguda Navarra o l’Avinguda del Vinyet) mediante un sistema de endoterapia. Este método consiste en inyectar el insecticida directamente en el árbol, evitando que la procesionaria se instale, al no encontrar el alimento necesario para sobrevivir.
La concejala de Imagen y Vía Pública, Cristina Guiu Navarro, explica que
“cuidamos la buena salud de todo el arbolado urbano de Sitges, que es considerable, pero también hacemos un llamamiento a los propietarios privados que puedan tener árboles afectados para que realicen los tratamientos oportunos”.
Además, la concejala Guiu asegura que
“seguimos pendientes de que estos tratamientos sean efectivos y, si en algún caso no han resuelto la situación, estudiaremos qué medidas aplicar en puntos específicos”.
Los tratamientos con cañón de agua e insecticida realizados durante enero se han planificado teniendo en cuenta horarios y zonas que no afectaran al paso de peatones. Del mismo modo, si se detecta la oruga de la procesionaria, es importante no tocarla, ya que puede resultar urticante para las personas y los animales.





