El Ayuntamiento de Sitges ha presentado la transformación del Parc de Can Robert en un nuevo parque climático, una actuación enmarcada en el Plan Clima 2050 que busca adaptar este espacio público a los efectos del cambio climático mediante la creación de más zonas de sombra, el refuerzo del verde urbano y una gestión más eficiente del agua. El proyecto ha contado con una inversión de 385.875,95 euros, de los cuales 56.920,26 euros han sido financiados por la Diputación de Barcelona.
La actuación ha supuesto la plantación de 65 nuevos árboles, la creación de nuevos parterres, praderas floridas e islas verdes, así como la renovación de la red de riego y la instalación de tres nuevos puntos de agua potable. Además, se han incorporado 51 bancos distribuidos en las zonas de descanso y 20 nuevos puntos de luz LED, mejorando tanto el confort como la eficiencia energética del parque. La nueva infraestructura también deja preparada la conexión eléctrica para una futura instalación de una guingueta.
El proyecto ha prestado especial atención a la accesibilidad y a la seguridad, incorporando criterios de diseño inclusivo para facilitar el uso del parque a personas de todas las edades y con movilidad reducida. La intervención forma parte de una estrategia municipal que pretende extender este modelo al conjunto de zonas verdes de Sitges, hasta alcanzar un total de 19 espacios adaptados a los retos climáticos.
Con esta actuación, el Parc de Can Robert pasa a formar parte de la red de parques climáticos de Sitges, junto con los Jardines de Terramar y los Jardines de Can Ferratges. Estos espacios ofrecen sombra, fuentes de agua y zonas de descanso para hacer frente a las olas de calor y mejorar la calidad de vida de la ciudadanía, mientras el Ayuntamiento continúa desarrollando nuevos proyectos dentro del Plan Clima 2050 para consolidar un municipio más sostenible y resiliente.



