El Pleno municipal ha aprobado definitivamente el proyecto, con una inversión de más de 4,3 millones de euros y un plazo de ejecución de ocho meses que culminará en 2026.

La segunda fase de la rehabilitación de la vía pública en la zona de Terramar comenzará a principios de 2026, tras la aprobación definitiva del último Pleno Municipal. La obra, con un presupuesto de 4.371.897,84 euros, contempla la reforma del perímetro comprendido entre la Avenida de Navarra y las calles Juan de la Cierva y Cristóbal Colón, con unos trabajos que se prolongarán durante unos ocho meses.

La alcaldesa de Sitges, Aurora Carbonell Abella, ha destacado la importancia de esta intervención y ha asegurado que

Terramar es una ciudad jardín centenaria que nos enorgullece a todos los sitgetanos y sitgetanas”, añadiendo que “esta rehabilitación era una reivindicación justa desde hace muchos años”. Por su parte, la concejal de Imagen y Vía Pública, Cristina Guiu, ha subrayado que “los trabajos son esenciales para dignificar las calles en mal estado y que requieren una actuación integral”.

El proyecto incluye la sustitución del alumbrado público por tecnología LED, lo que mejorará la eficiencia energética y la uniformidad de la iluminación, así como el soterramiento de las redes eléctricas de baja tensión y telecomunicaciones, incrementando la seguridad y reduciendo las incidencias causadas por la climatología. Estas medidas permitirán mejorar la calidad del suministro energético y de telecomunicaciones para los vecinos.

Las obras también contemplan la repavimentación de todo el ámbito, la creación de pasos de peatones adaptados a la normativa de accesibilidad y la reestructuración de las calles con calzada única, lo que contribuirá a la pacificación del tráfico y a una mejor calidad de vida. Esta actuación se suma a la reforma integral realizada en 2021 en la zona delimitada por la Avenida de Navarra, Escultor Clarassó, Juan de la Cierva y Ramon Casas.

Durante las obras se seguirán las regulaciones actuales para reducir las emisiones de CO₂, minimizar el impacto acústico y visual, y garantizar un bajo impacto ambiental.

Aunque esta fase corresponde a la segunda etapa de la rehabilitación de Terramar, el equipo técnico que ha gestionado estas dos primeras fases ya ha planificado futuras actuaciones para completar la rehabilitación integral de todo el sector en los próximos años.