La bailaora Sara Baras cautivó anoche al público del Festival Terramar CaixaBank con Vuela, un espectáculo cargado de sensibilidad, fuerza y elegancia. Esta creación es un sentido homenaje a Paco de Lucía, que combina emoción, virtuosismo y la esencia más pura del flamenco. Una propuesta artística que nace del respeto y el profundo afecto hacia el maestro, cuyo legado ha sido una inspiración constante en la trayectoria de la artista gaditana.

Concebido para conmemorar los 25 años de su compañía —“en realidad son veintisiete porque llevamos dos años celebrándolo”, bromeó la bailaora al final de los bises—, Vuela es un tributo emotivo que recuerda la figura irrepetible del genio de la guitarra flamenca. La propia Baras resume la esencia del montaje con una frase que es toda una declaración de intenciones: “Volar, también, es dejar ir y celebrar la vida.”

El espectáculo se estructura en cuatro actos —Madera, Mar, Muerte y Volar—, que suman un total de 15 piezas únicas donde el flamenco se convierte en auténticas “palabras en movimiento”. Cada acto propone una experiencia emocional distinta: desde la fuerza de las raíces, pasando por la calma del mar, hasta el dolor de la pérdida y la liberación final en un viaje coreográfico lleno de matices.

La dirección musical corre a cargo de Keko Baldomero (guitarra), quien ha adaptado composiciones emblemáticas de Paco de Lucía —como La Borrosa, Zyryab o Volar— y las ha combinado con creaciones originales que dialogan con el espíritu del maestro. Momentos especialmente intensos, como el acto Muerte, cobran vida gracias al cante jondo de May Fernández y Matías López, antes de desembocar en un final luminoso y vitalista con Volar.

La gira, que cuenta con proyección internacional, tuvo anoche en el marco incomparable de los Jardines de Terramar el escenario perfecto para una conexión profunda entre artista y público. El auditorio se rindió en una ovación en pie que puso el broche de oro a una noche para el recuerdo.